Hoy en día es muy común escuchar hablar de Innovación Disruptiva, sin embargo, la veneración por este concepto comenzó en 1939, cuando el economista Joseph A. Schumpeter, en su libro: Business Cycles, desarrolló la teoría de la INNOVACIÓN para referirse a crear y llevar nuevos productos a un mercado, desde entonces el término innovación se ha extendido en la literatura especializadas en negocios y economía. Schumpeter en su libro: Capitalism, Socialism and Democracy, publicado en 1942, explica ampliamente el concepto Destrucción Creativa: para que haya progreso económico, los productos y servicios antiguos deben reemplazarse por otros mejores, lo cual será el mantra y filosofía del capitalismo hasta nuestros días; sin embargo, fue Clay Christensen, profesor de la escuela de negocios de Harvard, quien utilizó el término de Innovación Disruptiva en su libro: El Dilema del Innovador, publicado en 1997, para explicar lo que realmente Schumpeter describía eran Innovaciones Disruptivas, fue así como este concepto comenzó a inundar los libros de finanzas y estrategia en todas las latitudes del mundo. Es importante señalar que destrucción creativa o Innovación Disruptiva es el proceso por el cual una innovación cambia radicalmente la dinámica en una industria, o bien, crea nuevos mercados, transformando las cadenas de valor, técnicas de producción, canales de comercialización y modelos de negocios predominantes. Gracias a la innovación disruptiva tú estás leyendo esta información.
El auge de Silicon Valley se debe en gran medida a los libros de Clay Christensen. Muchos emprendedores como Elon Musk, Peter Thiel, Marc Andreesen, sólo por citar algunos de los más destacados, se han inspirado en el clásico libro de Christensen: The Innovator’s Dilemma o El Dilema del Innovadores, en español. Creo que quien mejor ha sabido interpretar y llevar a la práctica el concepto de Innovación Disruptiva es Marc Andreesen, prueba de ello es el siguiente resumen que hizo él sobre las ideas de Clay Christensen:

Es importante mencionar que Clayton Christensen falleció en enero de 2020. Espero que estas líneas sean un tributo a su legado. Si te gusta el emprendimiento, la innovación, las finanzas y la estrategia te recomiendo que leas sus libros
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Hasta la próxima!!!!!

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