Mientras iba camino a casa, ví un consultorio médico con una cartulina fosforescente, tenía escrito: Consulta médica $25.

Y recordé la plática con un compañero de trabajo una semana atrás. Su lavadora dejo de funcionar, acudió con un reparador y soluciona el problema en menos de 30 minutos. Eso le costó $500.

La mayoría de personas están de acuerdo en que la salud es lo más importante en su vida.
¿Cómo es que alguien cobra $25 por una consulta médica y otra persona cobra $500 por reparar una lavadora?

¡Ojo!, este análisis no es sobre si es justo o no lo que cobra cada uno de los ejemplos anteriores. Es para reflexionar en que el precio de algo no lo es todo cuando compramos cosas, pero nos transmite ideas inconscientemente.

El precio sirve como un filtro, transmite ideas sobre la calidad de tus productos/servicios, aún sin siquiera haberlos visto o conocido.

Un precio bajo transmite la idea de que algo anda mal con tu producto.

Mi compañero dijo: si ese médico cobra $25 me arriesgo a que me de un buen diagnóstico o no.

Así es, el cree, que si cobra $25 pesos, su servicio corresponde a una calidad dudosa, incluso si fuera el mejor médico, la idea que transmite esa cartulina es que no es así.

El médico tal vez lo hace porque cree que así atraerá más pacientes, pero lo que en realidad sucede es que está perdiendo consultas.

Un precio alto nos transmite confianza, si agendamos cita con un médico desconocido y nos dice que la consulta es de $200, $500, $1,500, etc. Nos hacemos a la idea de que quién nos atenderá, tiene el conocimiento necesario para ayudarnos en nuestro problema.  Aún si no fuera así.


Eso no quiere decir que todo lo barato sea de mala calidad o que lo caro en automático sea bueno, pero influye en la percepción que nos formamos sobre un producto.

Lo que debería determinar el precio de tu producto, es el valor que estás agregando. Así que si quieres cobrar un precio caro, el cual a la gente no le importa pagar, deben ser productos de valor.

El precio, hace que como productor o vendedor de un bien, entres en una espiral, ya sea ascendente o descendente.

Cuando un consultor te cobra un precio alto, puede acceder a mejores capacitaciones, libros, tecnología, contactos. Cuando le pagas estás pagando su formación, experiencias y desempeño. Eso le permite que ofrezca un servicio especializado y de mayor nivel.
Cuando te cobra un precio bajo, difícilmente podrá acceder a capacitaciones en el extranjero, a una red de contactos poderosa, o herramientas que le permitan desarrollarse plenamente.

Veamos un ejemplo: Si Apple vendiera a un precio de 50 USD los iPhones, difícilmente tendrían la tecnología + sofisticación que ofrecen.

Entonces, ¿cómo determino el costo de mis productos?

El precio lo determina la oferta y demanda, pero también, el costo de producción + utilidad que desees obtener (en consejofinanzasmx.com te ayudamos a calcular tus costos), siempre y cuando el mercado esté dispuesto a pagarlo.

Ahora ten presente también que el precio es un filtro para ti, porque te permite seleccionar el tipo de clientes que deseas tener. Si fueras el médico del ejemplo al principio,
¿Estarías disponible para personas que pagan $25 por una consulta médica?.

Es una decisión que tomas el momento en que determinas un precio para tus productos/servicios.

El precio forma percepciones de productos/servicios aún sin conocerlos.
En el link http://blog.consejosfinanzasmx.com puedes descubrir más detalles sobre si el precio importa.

Así es como un precio sirve de filtro para compradores y vendedores.

Consejos finanzas construyendo patrimonios.

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